miércoles, 5 de diciembre de 2007

Egipto, año a.C (Imperio Medio. Invasión de los hicsos). Llevó su mano hacia el carcaj para coger una nueva flecha y la puso en el arco, tensándolo para disparar. La flecha silbó en el aire y llegó a su objetivo, el cuerpo de un soldado de los hicsos, unos metros más allá. Sonrió al conductor de su carro de combate y le señaló que se dirigiese a la zona Noreste de la batalla para ayudar a contener el intento de invasión. Apenas hacía una media hora que la batalla había comenzado, pero ya estaban teniendo problemas en los dos bandos. Chasqueó la lengua con molestia y se preparó para disparar de nuevo, cerciorándose de que su espada se encontrase a un lado del carro en caso de tener que luchar de ese modo. Volvió a coger la cuerda del arco entre sus dedos para tensarlo y disparó una nueva flecha que volvió a dar en el blanco. No en vano su fama en batallas era legendaria. Sonrió dejando a la vista dos colmillos. Por fin, la batalla había terminado después de mantenerse durante toda la noche. Se alegró por ello, siendo lo que era habría sido un gran problema luchar durante el día en el desierto. Los vampiros no soportaban la luz del sol y luchar sin nada que cubriese las partes de su cuerpo que aún quedaban al aire sería un suicidio. Bajó del carro y se dirigió a su tienda, la más grande y lujosa, correspondiente al rango de general no sin antes anunciar a sus hombres que celebrarían la victoria en cuanto volviesen a palacio. ********************************************************************** –Hola Morgana –dijeron dos voces en cuanto entró en la tienda. –Osiris, Anubis… me alegro de vuestra visita. Debemos planearlo todo cuanto antes. –saludó ella, tratando como iguales a los dos dioses. Y en verdad lo eran. –Sabes que todos los dioses te apoyamos. Pero debemos estar presentes en la ceremonia camuflados como humanos. A algunos sacerdotes no les conviene que tú gobiernes completamente Egipto y trataran de impedirlo por todos los medios. –Los dioses están de mi parte y el visir apoya mis planes, además... no se atreverán a tocarme –sonrió enseñando sus colmillos, un gesto que había adoptado comúnmente desde que fuera convertida –, no siendo una vampira. Me siento segura. Pero cambiemos a temas más alegres. ¿Vendréis a la fiesta que pronto se celebrara? Sera allí donde llevaremos a cabo el plan. Me haría feliz que siendo en parte responsables de mi victoria asistieseis. –Ten por seguro que así será, siempre es bueno conocer a los hombres en su mismo terreno. –Bien. Ordenare que se retiren las tropas y en cuanto lleguemos a palacio me pondré ese odioso vestido de lino banco, ya me las arreglare para que la fiesta se celebre en la noche –miró su pálida piel con interés. –El sol nos va fatal a los vampiros – se lamentó. ********************************************************************** – ¡Sinhué! ¡Padre! –exclamó la princesa eufórica cuando llegó a palacio.–¡Vencimos a los hicsos en la batalla! –Eso es magnifico ¡la fiesta durara días! No creo que importe desatender un poco el trabajo. –Así decae nuestro imperio. Te preocupa más tu diversión que el destino que pueda correr Egipto. Pero eso no durara mucho. Solamente durara hasta esta noche. –Se esforzó por no sonreír mientras lo pensaba. –Iré a prepararme y supervisare que la cena se prepare a la perfección. ********************************************************************** Avanzó por palacio saludado efusivamente a los soldados que pasaron por su camino y dando un simple hola al resto de personas. Al fin, llegó al patio donde se estaba llevando a cabo la preparación de los alimentos. – ¿Cuál es la comida del faraón? –se aseguró de preguntar al visir. Este le señaló uno de los platos que ya se encontraban preparados y sonrió cómplice. ********************************************************************** La noche era más fría de lo común en el lugar y se puso un manto por encima de los hombros y el vestido de lino semitransparente antes de dejar sus aposentos. No se preocupo por nada, el complejo funerario ya estaba completo y Osiris y Anubis asistirían a la ceremonia de coronación disfrazados. Los dioses estaban de su parte, nada podía salir mal, nada. Cogió el cono aromático que un sirviente le tendía y siguió la costumbre de ponérselo en la cabeza. Lamentándose internamente del apestoso olor que tenía para ella. Busco con la mirada a Osiris y Anubis y fue a colocarse junto a ellos. –Me alegro de haberos encontrado a la primera. –Faltaría más. En ese momento los sirvientes se acercaron para servir la comida, por lo que se lavaron las manos con los cuencos que tenían al lado. El visir se acercó a ellos para hablar un rato y acto seguido volvió a irse para vigilar a Sinhué. ********************************************************************** Avanzó por palacio hasta encontrarse con una de las sirvientas personales de su padre. –El faraón tarda mucho en levantarse, ve a ver si le ha pasado algo. Iría yo misma, pero debo ir con mis hombres. –Sí, señora. Iré ahora mismo, no se preocupe por nada. –ella solo se alejó un poco. Preparada para correr y fingir sorpresa y tristeza. Entonces lo oyó, un grito de horror que desgarró sus finos oídos. – ¡Señora! ¡Venga rápido señora! ¡Si aún sigue ahí venga! –echó a correr hacia la habitación de su padre deseando confirmar lo que ya se esperaba. Cuando llegó vio que su padre se encontraba inmóvil, con los ojos inyectados en sangre y que no respiraba. Justo los efectos del veneno. –No… padre no puede estar muerto. –tartamudeó esforzándose por que dos lágrimas corriesen por sus mejillas. –Definitivamente, fingir se te da fatal, Morgana. Pero bueno, el complot se ha completado y podrás devolverle a Egipto todo su esplendor –se dijo a si misma. –Avisare a los embalsamadores, no puedo dejar así su cuerpo. Tu dale la noticia al primer visir, el se encargara del resto. Llevo preparándome años para esta desgracia y pensé estarlo, pero ahora que lo sufro… –Mi señora, no ha de derrumbarse, usted debe gobernar Egipto como Horus viviente. Al pueblo no le va bien que la reina este débil. –Tienes razón, tienes razón. –dijo ella saliendo de la habitación para cumplir con lo que había dicho. – ¿Triste? Estoy deseando saltar de alegría. Anubis, eres el mejor. ********************************************************************** Observó con semblante de piedra como dejaban el sarcófago en el interior de la pirámide, esforzándose por fingir estar destrozada e intentar ser fuerte. Por como la miraban supuso que daba la impresión de ir a derrumbarse de un momento a otro y a llorar junto a las plañideras. Sin embargó ella se erguía portando la doble corona roja y blanca del alto y bajo Egipto y el ankh, símbolo de la vida y la muerte. Una vez más, sonrió. Comenzaba su reinado. Era la nueva Horus viviente. ********************************************************************** – ¿Qué dicen de mi los mortales, Osiris? ¿Les extraña que en los treinta años que han pasado siga teniendo la misma apariencia de cuando tenía veinte? ¿Están contentos con su gobernante? Quiero saber la respuesta a esas preguntas antes de abandonar Egipto, llevo demasiado tiempo gobernando, es hora de que alguien tome el relevo. –Morgana… Los mortales dicen que eres una diosa que ha venido para gobernarles hasta que Egipto recupere todo su esplendor y eso explica cualquier anomalía en ti: tu eterna juventud, tu palidez, tu cabello verdoso, tus ojos rojos y tus colmillos. Preguntas si están contentos con su gobernante, puedo contestarte sinceramente que lo están. Ningún problema a asolado Egipto en tu reinado y el imperio a prosperado. –Me alegro de ello. Partiré mañana, espero que volvamos a vernos pronto. –Ten por seguro que así será. Horus viviente. La vampira se limitó a sofreír. –Para mí siempre llevaras ese titulo. Y lo sabes. –Lo sé, lo sé –rió ella.

6 comentarios:

Alvar gil dijo...

como te inspiraste

Rodrigo Graña dijo...

Que guapo, me gusta.

Noemí Bermúdez dijo...

Soy Leire desde la cuenta de Noe:
Inspirarme ¿en que si puede saberse?

Suso dijo...

Precioso el relato y muy cuidado en la ortografía y la puntuación.

Corrige algún detalle que se te coló:
1.- tratarán (con tilde).
2.- celebrará (con tilde).
3.- será (con tilde).
4.- ordenaré (con tilde).
5.- arreglaré (con tilde).
6.- durará (con tilde).
7.- supervisaré (con tilde).
8.- saludando (te falta la n)
9.- preocupó (con tilde).
10.- complejo funerario ¿Quieres decir cortejo fúnebre?
11.- Buscó (con tilde).
12.- Avisaré (con tilde).
13.- Tú dale (tú con tilde por ser pronombre).
14.- él se encargará (él con tilde por ser pronombre)encargará (con tilde).
14.- esté (con tilde).
15.-mí (con tilde por ser pronombre).
16.-se limitó a sofreir ¿Quieres decir "sonreir"?
17.- magnífico (con tilde).
18.- título (con tilde).

Aarón Marcos dijo...

lo inventaste tú ?

Leire Area dijo...

Rodrigo Graña: Me alegro de que te guste.
Suso:ok, corregire cuanto antes posible.
Aaron Marcos:
Noooooooooo, que va, lo invento mi abuela. Por favor, Marcos, soy una tia lo suficientemente legal y orgullosa como para no plagiar. Todos mis textos son exclusivamente mios y lo único que puede llegar a inspirarme son canciones o imagenes, no otros textos.
Cosa aparte serían los fics, pero solo he escrito uno ya que no es un genero por el que suela moverme