viernes, 26 de octubre de 2007

La maldicion de Sílvia

Era una mañana fría, muy fría, pero Sílvia se despertó sobresaltada y sudando tenía mucho calor. Había tenido otra pesadilla, igual que la de todas las noches desde que había tenido el accidente y su novio Miguel había muerto. Se echaba la culpa de su muerte pues si ella no lo hubiera besado habrían visto el camión y no habrían chocado.

En el sueño Miguel intentaba hablar con ella y le decía que tendría que estar ella muerta en vez de él. Y aunque al principio veía esos sueños normales por el shock ahora sabía que no, pues en su casa, sucedían cosas extrañas: la televisión se encendía sola, en el ordenador aparecían amenazas y ella asustada no sabía que hacer. Se lo había contado a su hermano Jose y este la había mandado a un psicólogo pero ella sabía que no estaba loca. Esas cosas ocurrían de verdad.

Una tarde decidió ir a una medium pues pues no podía vivir, estaba asustada todo el rato, a cada momento y con el presentimiento de que le iba a pasar algo. La medium le dijo que su novio no podía pasar al otro lado y que la acechaba en busca de venganza y hasta que consiguiera verla muerta no descansaría en paz. No tendría solución,e ra un espíritu demasiado poderoso.

Cuando se levantó, después del terrible sueño, fue a abrir las ventanas pues el calor que tenía la estaba ahogando. Su sorpresa fue, al salir al balcón, ver a Miguel andando hacia su casa atravesando a las personas que paseaban por la calle con un cuchillo en la mano. Entró en su casa cerró la puerta del balcón y al darse la vuelta lo vio, cara a cara. Intentó apartarle pero sus manos atravesaban su cuerpo. Entonces el dijo:
-He venido a vengarme, a llevarte conmigo al infierno donde tú deberías estar, no yo.

Ella intentó escapar, pero el siempre la alcanzaba, y en un segundo le clavó el cuchillo...

Desde ese día Sílvia está en un manicomio, los médicos piensan que se intentó suicidar, sus vecinas escucharon los gritos y fueron a su casa a ver que pasaba.

Lo que nadie sabe, solo ella, es que Miguel la sigue acechando esperando la oportunidad de verla muerta.

2 comentarios:

Noela Suàrez dijo...

flipada¡¡¡¡

onde vas con que el tuyo es mejor que el mio jajjaj

Maria Vidal dijo...

Muy bien.