jueves, 10 de diciembre de 2009

Chumbo

Había una vez un niño llamado Chumbo, que vivía en una casa grande que había hecho su abuelo, en la capital de Italia.

Chumbo compartía casa con sus abuelos, sus padres y su hermana de tres años que se llamaba Lucía.
Una tarde de invierno Chumbo estaba tan aburrido, que decidió jugar a su nuevo videojuego. El juego se titulaba ''El castillo del terror''.
Chumbo ya estaba en la fase cuatro, solo le faltaba una para acabar el juego. En esta fase, había que ir al castillo del rey Makarivi.
De repente, en la casa de Chumbo se fue la luz, debido a una fuerte tormenta. La televisión empezó a brillar, y no paraba de decir:
-¡Chumbo! entra en el juego, entra en el juego.
-¡No! dijo chumbo.
Al final la televisión, atrapó al niño con un fuerte imán. Chumbo ya estaba metido en el juego. Apareció en el castillo, donde también se había ido la luz.
El niño, todo asustado, se sentó y empezó a pensar, para poder salir del juego e irse a casa. Chumbo decidió que lo que tenía que hacer era pasar las fases hasta acabarlas, para poder encontrar el rey Makarivi, matarlo y salir del juego.
Empezó a buscar salidas y puertas. La primera puerta que encontró era la del baño. Entró y de repente empezaron a salir ratas de los lavabos y ocho hombres que estaban detrás de las puertas, para atraparlo. El niño todo nervioso, empezó a correr a pesar de que no se veía nada.
Corriendo, corriendo, encontró un túnel subterráneo. Como no tenía otra escapatoria entro en él. El túnel estaba lleno de insectos, telas de araña, polvo, cosas viejas...
Encontró una llave en el suelo, pero él no sabía que puerta abriría esa llave. Empezó a intentar abrir las doce puertas que había en el túnel. Finalmente la llave abrió una puerta y entró rápidamente. Estaba todo muy oscuro. Al final de la habitación encontró una caja de cristal. Dentro de la caja había una pócima para matar al rey Makarivi, pero tenía un problema, la caja estaba rodeada de unos rayos de alarma de color rojo. Chumbo fue hasta la caja arrastrándose por el suelo, y justo cuando iba a coger la pócima, empezó a sonar un ruido muy fuerte y escalofriante. Ese ruido era de la alarma. El niño todo asustado no sabía qué hacer. En ese instante, apareció ''El demonio del Misisipi''. Un demonio que sale cada vez que suena la alarma de algo valioso. El demonio del le dijo a Chumbo, que si no dejaba la pócima, lo llevaría a la cárcel subterránea, junto a los demás prisioneros. A Chumbo lo que le dijo ''El demonio del Misisipi'' le dio igual, cogió la pócima.
Para que no lo llevaran a la cárcel subterránea, se metió por un conducto del aire. El conducto del aire estaba todo oscuro, pero reluciente. Siguió andando por el conducto, cansado y sediento. Cuando no podía más, decidió echarse una pequeña siesta.
Al despertarse, vio que enfrente de él había una rejilla. Esa rejilla daba a la cocina de la mansión. Chumbo estaba contento, porque iba a poder comer algo y beber. Se metió en la cocina intentando no hacer ruido. Encima de la mesa encontró unos trozos de pan con mantequilla y mermelada.
Empezó a comer, aprovechando que no había nadie. Aunque le pareció muy extraño que la cocinera hiciera tanta comida para el rey Makarivi y su mujer Filomena.
Al acabar de comer, empezó a encontrarse muy mareado y al momento se desmayó.
De allí a tres oras, se despertó y vio que estaba en la cárcel subterránea. En ese momento, Chumbo ya sabía porque había tanta comida en la mesa. Era una trampa que había preparado el rey Makarivi, para poder capturar a Chumbo.
El niño empezó a gritar todo desesperado, para que lo soltaran e irse a casa, porque ya estaba en la última fase del juego.
En frente de sus narices vio que un señor, vestido de forma extraña se acercaba a él. Era un soldado, que le dijo que se calmara y que no lo iba a soltar por órdenes del rey. Como vio que no lo sacaba de la cárcel, el niño empezó a excavar con sus propias manos todas las noches para que no lo vieran. Eso le llevó 4 noches.
Una noche, Chumbo decidió meterse por el agujero que hizo con sus propias manos. Tenía un poco de miedo porque no sabía a dónde iba a parar, pero le dio igual.
Chumbo atravesó el agujero, y arrastrándose arrastrándose por fin vio la luz. Fue a dar al salón de baile del castillo. Era el único sitio que estaba limpio de todos los que había visitado allí. No había nadie ni una sola rata, ni un ser extraño, estaba todo muy solitario. Chumbo empezó a buscar un papel, en el que ponía donde se encontraba la palanca para coger la gran espada de plata y así poder matar al rey Makarivi.
En un instante encontró la palanca, tiro de ella y cogió la gran espada. Directamente fue a buscar al rey para matarlo y acabar con todo esto de una vez por todas. Se dio cuenta de que en el mapa también salía situada la habitación del rey.
Chumbo abrió el mapa y busco la habitación. La habitación estaba en la quinta planta del castillo. Corriendo corriendo, fue a la habitación del maldito rey. Cuando ya estaba enfrente de la puerta, pasó un soldado, pero el niño se había escondido. Como no aguantaba más, abrió la puerta allí dentro estaba el rey Makarivi durmiendo con su querida mujer diabólica. La mujer tenía un aspecto muy extraño. Era muy alta, con el pelo azul, la cara toda torcida, los ojos del revés, y lo más escalofriante, solo tenía una pierna.
Chumbo quedó todo asustado al ver a la reina. La reina se metió debajo de la cama para que el niño no le viera el aspecto tan desastroso que tenía.
Al fin solo quedaron el rey Makarivi y Chumbo. El rey rápidamente cogió su gran espada que tenía en el armario de piedra, mientras que el niño cogía la espada de plata que había encontrado.
Rápidamente empezó la batalla entre los dos. Chumbo ya sabía que punto débil del rey era su pierna izquierda, porque la tenía torcida.
Al final ganó Chumbo, y a continuación el rey desapareció.
En el momento que el rey Makarivi se fue al infierno, apareció una puerta del tiempo. Chumbo sin pensárselo dos veces, se metió en la puerta del tiempo.
Al llegar a casa, los padres de chumbo estaban muy preocupados ya que había pasado cinco días fuera de casa.
El niño les contó todo con puntos y comas a los padres para que no se preocuparan tanto. Los padres para celebrarlo, se fueron a cenar al restaurante más conocido de la historia, el restaurante ''Come y Come''. Pero antes de ir para allá, Chumbo se quiso deshacer del juego para que no le volviera a pasar eso.

1 comentario:

Miguel Rodríguez Martínez dijo...

Menudo título, te curraste más el título que el cuento.