jueves, 3 de diciembre de 2009

Maldita broma

Érase una vez una niña de 15 años, llamada Raquel, que tenía mucho miedo a la oscuridad.

Al salir de clases siempre se iba para su casa.

El día de Halloween, al salir de clase, iba andando para su casa, escuchando música, cuando vió una casa abandonada con la puerta abierta. Raquel iba con una amiga y se decidieron a entrar allí. Raquel al principio no se atrevía porque estaba todo oscuro, pero la amiga la convenció.

Al entrar en la casa, había una música de miedo. Cuándo Raquel intento salir, la puerta se cerró.

Raquel y la amiga no entendían nada.

Raquel se puso a llorar, pero la amiga le dijo, que ya que estaban dentro que podían seguir.

Raquel, llorando, seguía a la amiga. Le agarró la mano tan fuerte, que la amiga se dio cuenta de que tenía mucho miedo

Cuando entraron en un salón pequeño, había una luz roja, cuando pasaron por allí, vieron a una chica atada en una cama, que gritaba:

-¡¡Socorro!!¡¡Ayudadme!!

Las niñas cogidas de la mano y llorando, decidieron ayudarla, pero cuando intentaban desatarla, apareció un chico con una motosierra, quería matar a las niñas. Las niñas llorando como unas descosidas, empezaron a correr. No sabían para dónde iban. Corrieron y corrieron hasta llegar a unas escaleras. Al acabar de subir las escaleras, estaba todo oscurísimo.

Fueron hacia una puerta que estaba abierta, entraron y vieron que era una habitación. Cuando Raquel encendió la luz, vieron a una chica colgada de una cuerda. Raquel llorando sin parar le decía a la amiga que se quería morir.

Dentro de la habitación vieron una puerta. Era el baño. Cuando vieron para la bañera había un chico sangrando.

Cuando la amiga de Raquel vio para atrás, vio al señor de la motosierra persiguiéndolas.

La amiga no paraba de llorar.

Las dos muertas de miedo se fueron corriendo a meterse debajo de la cama.

Raquel alumbró con su teléfono móvil, se vieron la una a la otra y miraron para atrás y había un niño con un juguete diciendo:

-Por favor, ayudadme, mis padres me quieren matar.

Las niñas ya no podían más

Bajaron las escaleras corriendo y se fueron para la cocina.

Al entrar en la cocina, vieron a una chica con un cuchillo persiguiéndolas y diciéndoles que las iba a matar a las dos. Corrieron y corrieron hasta que encontraron la salida y se fueron.

Las niñas al salir de la casa, empezaron a correr cada una para su casa.

Cuando llegaron a la casa de Raquel, Raquel le dijo a la amiga:

-Todo esto es por tu culpa.

La amiga llorando se fue para su casa sin decirle nada.

Cuando Raquel entró en la casa estaba todo oscuro. Pensó que los padres estarían en la compra y se fue para el salón a esperarlos para contárselo todo. Cuando encendió la luz del salón, vio a sus padres y a sus dos hermanos tirados en el suelo, llenos de sangre por todo el cuerpo.

Asustada, decidió ir a la casa de su vecino a pedir ayuda. No entendía nada. No se lo podía creer. Se preguntaba cómo le podía pasar todo eso a ella.

El vecino al abrirle la puerta se asustó al verla llorando como una loca y gritando que le ayudara. Ella llorando no era capaz de explicárselo y decidió llevarlo corriendo a su casa. Al abrir la puerta estaba todo encendido, cuando lo llevó al salón, allí no había nada.

Se preguntaba, a dónde habían podido ir. Recorrieron la casa pero nada.

Al llegar a su habitación estaban los padres jugando como si nada al ordenador. La niña no entendía nada, se estaba volviendo loca.

El vecino al ver que estaba todo en perfecto estado se fue diciéndole a la niña que estaba completamente loca.

Cuando el vecino se fue, les preguntó a los padres qué les había pasado, y les dijo que lo que había pasado no le parecía normal.

Ellos no contestaron, cogieron un jarrón e intentaron darle a Raquel. Raquel no se lo creía, ya se imaginaba que estaba en un sueño, porque en ese momento era lo que estaba deseando

Salió de la casa corriendo, no sabía a dónde ir.

De noche, Raquel muerta de miedo, se puso a dormir en un banco.

La pobre no pudo dormir nada, al amanecer decidió ir a casa otra vez para ver qué pasaba.

Cuando llegó la puerta estaba abierta, al entrar todo estaba normal, los padres no se acordaban de nada.

Entonces la niña pensó que había sido una broma que le quisieron hacer los padres y los hermanos. Raquel se quedó más tranquila en ese momento.

Después de desayunar le dijo a los padres que iba a casa de la amiga a hablar con ella.

Cuando iba caminando por la calle ya se sentía mucho mejor.

Al llegar a la casa de la amiga, timbró y salió la madre de la amiga disfrazada de vampiresa.

Al subir la habitación de la niña le venían los recuerdos de aquella casa de miedo.

Las niñas estuvieron arreglándolo todo y decidieron ir a aquella casa para averiguar qué había pasado.

Al entrar en aquella casa todo era normal, era una casa descuidada pero no había nadie allí.

Decidieron pasar de todo como si no hubiese pasado nada.

Ese mismo día tenían una fiesta de disfraces.

Fueron a la fiesta en la que todo el mundo estaba disfrazado, algunas personas daban miedo. La fiesta era en casa de una amiga

Allí había una casa del terror que la habían preparado los padres de las niñas para la fiesta.

Raquel y la amiga no querían ir al principio, ya tenían bastante, pero las amigas le insistieron tanto que tuvieron que ir

Agarradas todas de la mano y muertas de miedo entraron.

Al principió apareció un señor con un cuchillo haciendo que mataba a una niña.

Después vieron a un señor encima de una cama sangrando por todo el cuerpo.

Y al final a una señora con una pistola intentando suicidarse.

Las niñas muertas de miedo salieron corriendo de allí.

Decidieron ir al parque a tomar un poco el aire.

Cuando llegaron al parque la gente parecía que estaba loca. No paraban de gritar, llorar......

Las niñas asustadas le preguntaron a una señora qué había pasado y la señora gritando les dijo que el mundo se iba acabar en dos días.

Las niñas volvieron a casa de sus padres enseguida y los padres les dijeron que todo el mundo se iba a suicidar, que todo el mundo se estaba volviendo loco... hasta ellos.

Raquel fue corriendo a casa del vecino y el vecino estaba loquísimo estaba pegando a las niñas pequeñas.

Cuando todas fueron a esconderse debajo de un puente estaba un señor pegándole a la mujer... no se lo creían, no podía estar pasando eso, era imposible

Cuando se hizo de noche todas decidieron ir a dormir juntas.

Al día siguiente todo estaba normal... nadie se acordaba de lo que había pasado. Las niñas decidieron no pensar en todo lo pasado y olvidarlo como pudiesen.

Ese día todo estuvo normal. Por la tarde, ese domingo, había un sitio para que fuera toda la familia junta, era como una casa de terror

Raquel no quería ir, ya estaba cansada de las casas de terrores.

Los padres decidieron ir y a Raquel no le quedo otra que ir.

Al principio no daba miedo, Raquel no tenía miedo en ese momento porque estaba con sus padres agarrados de la mano.

Empezó a oír gritos y voces, se asustó y les dijo a los padres que se quería ir. Los padres le dijeron que no tuviera miedo que no iba a pasar nada.

Ella aún así salió corriendo, pero de tanto que corría, tropezó. Al intentar levantarse, vio que no era capaz, que se había hecho daño. Los padres la cogieron y se fueron para casa.

Esa noche Raquel no durmió nada porque no era capaz.

Al día siguiente cuando entró en el instituto los amigos estaban igual que ella, y todos decían que menudo fin de semana habían pasado.

Cuando la profesora entró y vio a los niños tan asustados, les dijo la verdad: Que todo lo que había pasado ese fin de semana era broma, que decidieron todos los padres hacerles una broma a los niños.

Los niños se quedaron más aliviados pero se enfadaron con sus padres.