martes, 15 de diciembre de 2009

El secuestro

Érase una vez una familia muy humilde que vivía en un pueblo llamado Aldán.

Un día por la mañana el padre se fue al estanco a buscar tabaco y la madre y el hijo se dieron cuenta de que tardaba mucho en regresar a casa y se fueron al cuartel general de la policía de Aldán. Cuando llegaron allí los policías le preguntaron que cuál era el problema que tenían y la madre y el hijo les explicaron lo que pasaba.

Los policías le dijeron. -Vale haremos lo que se pueda, buscaremos por toda la cuidad a ver si lo encontramos. ¿Queréis venir con nosotros a ayudarnos a buscar o preferís esperar en vuestra casa mientras nosotros buscamos?

Iremos con vosotros a buscarlo, yo no voy a estar tranquila en casa esperando- dijo la madre-
Ok pues venid. Subíos al coche patrulla– respondieron los policías.

La madre y el hijo se subieron al coche patrulla y empezaron la búsqueda por toda la cuidad, pero nada, no daban con el pobre hombre. La madre ya desesperada pensaba lo peor. Que lo habían cogido y lo habían matado, y cosas así.

El hijo la tranquilizaba diciendo -mama estate tranquila verás como todo va a salir bien.

De repente sonó el móvil de la madre y todos se alteraron y uno de los policías preguntó de quién era la llamada y la madre no supo contestar porque estaban llamando desde un número oculto. El policía dijo que respondiese al teléfono.

Una voz de hombre le dice que tiene secuestrado a su marido.

Ella pidió por favor que no le hiciesen nada.

El secuestrador le contestó. -No le haremos nada si nos das todo el dinero que pedimos por el rescate.

- ¿Cuanto pedís?– preguntó la mujer.
- Pues pedimos 100.000 euros por tu marido.

- Eso es mucho.- Dijo la mujer.

- Pues si quieres a tu marido vas a tener que pagarme todo ese dinero.

La mujer volvió a decir que no tenía ese dinero y llorando gritaba que habían secuestrado a su marido y que nunca lo volvería a ver porque no tenía ese dinero que le pedían para pagar el recate.

Los policías la tranquilizaron diciendo- A ver mujer ya verás como vas a volver a tener a tu marido contigo. Los hijos también la animaban como los policías.

Después los secuestradores le dijeron.-Vale si no tienes ese dinero ahora te damos de plazo hasta el lunes por la mañana para que nos des el dinero que te pedimos.

Mientras los secuestradores hablaban con la mujer los policías por una maquina localizaron el sitio y el número de teléfono desde donde estaban haciendo la llamada.

El día siguiente fueron hasta el sitio donde estaban con el rehén. Cuando llegaron allí se escondieron y esperaron el momento para poder dar el paso y coger a los secuestradores y rescatar el rehén.

Cuando llegó la hora de la verdad los policías fueron muy despacio y con mucho cuidado y lograron entrar en el refugio y sin hacer el mínimo ruido le tiraron un tiro a cada uno de los secuestradores que acabaron muertos, tendidos en el suelo. Liberaron al marido y cuando lo soltaron salieron de allí y se fueron a la comisaria a rellenar unos papeles y al salir del cuartel fueron a su casa para que el hombre se cambiara la ropa que ya llevaba varios días con ella y olía mal y también estaba muy sucia.

Cuando el marido ya estaba preparado y limpio se fueron a un restaurante a cenar los tres en familia.

2 comentarios:

Miguel Rodríguez Martínez dijo...

El título ya te anima a leerlo.

Rosalina Gonzalez Pazo dijo...

Su titulo es interesante y cuando empiezas a leerlo no puedes parar. Es interesante. Pobre mujer que le secuestraron al marido.