martes, 15 de diciembre de 2009

La ranita bondadosa




Hace mucho tiempo, en un pueblo muy muy lejano, vivía una ranita que siempre había deseado ser un humano para poder hacer los estudios de sacerdote, pues a la ranita no había cosa que le gustara más que hacer feliz a la gente y se quería dedicar a ello en cuerpo y alma. En el pueblo vecino, cuentan los ancianos que había una malvada bruja, era tal su poder que convertiría bonito al ser más feo. A pesar de las advertencias que los aldeanos le dieron, la rana decidió pedirle ayuda a "Piruja", que así se llamaba la bruja.



La bruja Piruja vivía en la montaña más alta y así la ranita contenta y optimista emprendió su largo y peligroso camino.



Llevaba un día y medio andando cuando se encontró una flor llorando en el camino:



-¿Por qué lloras flor?



-Es que hace días que no bebo ni una gota de agua y vivo en un suelo muy pobre. Si sigo así pronto moriré.- en ese momento la ranita no se lo pensó dos veces y le dio toda el agua que contenía su cantimplora. La ranita se fue muy contenta al saber que había realizado una buena obra.



Siguió andando y pronto se hizo de noche y la ranita no tenía un lugar en donde dormir. Buscó refugio en la oscuridad de la noche. Se dio unos cuantos tortazos contra árboles, piedras, arbustos... La ranita ya cansada de todos los golpes torpes que se había dado vio hacerse en la roca una gran grieta con una luz brillante que la cegaba. En ese momento sintió miedo pero la curiosidad era mayor que el miedo y tímida e insegura la ranita se fue adentrando poco a poco. De repente escuchó un crujido y cuando quiso retroceder la gran grieta se había cerrado tras ella. Le entró pánico cuando escuchó una voz gritona y aguda que le calaba hasta los huesos, de la emoción se desmayó. Cuando recobró el conocimiento vio una fea mujer con una gran verruga en el cogote, pues la mujer era calva.



-Ja ja ja ja ja ranita has llegado pero ¿ahora podrás salir?- en ese momento la ranita divisó un gran martillo en una de las esquinas de la habitación. En un descuido de la bruja Piruja se lanzó a por el martillo y le golpeó con todas sus fuerzas en la grandísima verruga que explotó liberando a un hada y a todos los desdichados aldeanos que habían ido a probar suerte.



Al parecer en esa comarca había un hada, Clementina que era el antiguo ser mágico encargado de cumplir deseos y la malvadísima bruja la había encerrado en su horrorosa verruga. Clementina cumplió todos los deseos de los aldeanos y a la rana le dio forma humana. Por haber sido tan valiente le ofreció sus poderes diciéndole lo siguiente -Ranita, tú tienes un corazón puro y bondadoso y por ello cuidarás los poderes mejor de lo que lo hice yo. Estoy segura de que te encargarás de que la gente sea feliz.- Dicho esto el hada desapareció.



A partir de aquel día la ranita pudo hacer feliz a todas las personas del mundo, cumpliendo así su verdadero sueño.

3 comentarios:

Miguel Rodríguez Martínez dijo...

Bastante bien.

Laura Vidal Paz dijo...

¡Me encanta! Es precioso.

Gaila Fernández dijo...

Muy original,sin duda. Me gusta cuando explota la verruga, ¿cómo sabía que era la fuente de su poder? Algo muy original también es que quisiera ser cura, la idea te la di de coña, pero la supiste utilizar. Una cosa: te faltan algunas comas, desde mi punto de vista.