martes, 15 de diciembre de 2009

María Soliño Wars



Érase una vez, en el instituto María Soliño, unos chavales intrépidos, pero que muy intrépidos, decidieron acabar con la dictadura a la que estaban sometidos por parte de los profesores. El cabecilla de todos estos chavales era Raúl Brun el más intrépido de todos.


El día 3 de Noviembre de 2009 los chavales se decidieron a atacar la base secreta de los profesores, la sala de profesores.


Cuando entraron les estaba esperando Elena Paris, que salía de la sala de profesores hacia una clase. Cuando los vio dijo -¿Pero cómo han llegado hasta aquí estos mocosos?-, y les sacudió semejante patada que los mandó al aula de 2ºC, ni el Bruce Lee ese.


Los chavales quedaron muy doloridos por aquella terrible patada, con la mala suerte que al entrar en el aula de 2ºC, estaba dando clase Dolores. Menudo tortazo que les sacudió por haber entrado en la clase de sopetón, ese tortazo los mandó al aula de 2ºB, donde estaba dando clase José Antonio. Les sacudió semejante cabezazo que los mandó a su aula.


Al final tuvieron que estar dos meses ingresados de gravedad en la enfermería por la patada, el tortazo y el cabezazo que les sacudieron los profesores.


Cuando pasaron los dos meses los chavales estaban otra vez listos para luchar, pero decidieron entrenar y hacerse más fuertes para poder hacerle frente a las patadas, cabezazos, etc. de los profesores.


Estuvieron entrenando varios meses. Pero mientras ellos se hacían más fuertes, los profesores también se hacían fuertes y aumentaban su dictadura.


Estaban preparados de verdad, sentían que se podían enfrentar a cualquier peligro que se echaran a la cara.


Esta vez tenían un plan, primero se cargarían el generador de la electricidad para que todo estuviera a oscuras y atacar con sus recién estrenadas gafas de visión nocturna.


Iban a entrar en la sala de profesores cuando de repente los detuvo el conserje, parece ser que el también tenía unas gafas de visión nocturna para cuando se fuera la luz.


Habían estado entrenando tanto tiempo que no se cortaron un pelo, entre todos le dieron una paliza monumental al conserje que quedó en el suelo suplicando. Llegaron a la sala de profesores y vieron que todos los profesores estaban maquinando un plan maléfico contra ellos, pero cuando se cortó la luz se quedaron inmovilizados. Cuando estaban a punto de acabar con los profes, volvió la luz, los profes se alteraron tanto que fueron a por ellos.


Gracias al entrenamiento pudieron acabara con los profes y alzarse con el poder del María Soliño.


Los chavales decidieron que lo que harían con los profesores seria encerrarlos a todos en el cuarto de la limpieza.


Los alumnos vivían felices hasta que un día, el ejército del I.E.S Rodeira apareció por el María Soliño. Ya tenían conocimientos de que el Rodeira estaba conquistando gran parte de los institutos de Cangas, pero nunca se imaginaron que fueran a ir a por ellos. Acorralados por el gran ejército de Rodeira, decidieron que la única manera de ganarles era liberando a los profesores e intentar llegar a un acuerdo con ellos. Coincidieron en que los liberarían y vivirían en paz, profesores y alumnos en el mismo instituto.


Al principio, los profesores querían recuperar el imperio de María Soliño para ellos solos, pero los alumnos les convencieron de que compartieran el imperio y así ser los más fuerte.


Cuando salieron ya estaban las tropas del Rodeira esperando en la puerta para entrar y conquistar el María Soliño, pero ellos se les anticiparon y salieron con todas sus fuerzas y con la esperanza de que vencerían al Rodeira. Fue una batalla brutal, murieron muchas personas pero al final el María Soliño se alzó con el poder.


El María Soliño conquistó todos los institutos del Morrazo y ahora se entrenan para intentar conquistar todos los institutos de Galicia.

9 comentarios:

Miguel Rodríguez Martínez dijo...

Está bien.

Abraham Bernárdez dijo...

Está muy bien. La parte de la Paris esta un poco exagerada. Lo mejor lo del cabezazo de Jose Antonio,como no.

Gaila Fernández dijo...

Es muy divertido y original, nunca se me habría ocurrido hacer algo así. De todas formas, no me gustan las muertes, por el final. Pero a pesar de todo, está bien, muy bien.

Helena Coya dijo...

Es un cuento muy ingenioso, y concuero con Abraham en que lo del cabezazo de José Antonio es lo mejor del cuento aunque discrepo con él respecto ala patada de Elena Pris, me gustó mucho y me hizo reír y pasar un buen rato.

Lucía Vieitez Portas dijo...

Ja ja muy "a tu manera".

Sofía Rial dijo...

Raul, ¿cómo no?, tenía que ser tuyo. Este cuento lo tienen que leer los profes.

Manuel Riveiro Sotelo dijo...

Mola mucho Raúl, lo mejor es lo de Jose Antonio.

Laura Vidal Paz dijo...

Está genial Raul.¡Me encantó! Tenías que enseñarle este cuento a los profes, que segurísimo que se reían. Ahora si, solo un pequeño defecto, creo que este cuento es más de humor que de terror, pero aún así es preciosísimo.
Muy buen trabajo, sigue así.

Raúl Brun dijo...

Me gusta mi cuento.